El asesino en serie más enajenado y enfermo jugó y se divirtió enormemente, la típica abuela tristona y decaída, en sus tiempos jugó y seguramente también lo haga ahora de su llamativa manera.
Es decir...¿Qué es realmente jugar? Saliéndonos del concepto de pelotita y trenecito, debemos decir que es algo que su único fin es entretener o divertir, y esto es algo realmente duro de asimilar.
Me gustaría hacer introspección colectiva y preguntarnos ¿Cuántas veces jugamos al día?
Me gustaría hacer introspección colectiva y preguntarnos ¿Cuántas veces jugamos al día?
La mayoría de vosotros pensará bastantes acciones(si es que las tiene) y seguramente podríais si quisierais encontrarle peros:
-Yoooooo veo la tele de dos a tres.
-¿Pero la ves para entretenerte o para no aguantar un silencio relativamente incómodo?
-Bueno, es que también salgo de fiesta.
-¿A divertirte o a encontrar pareja?
-¿Y mis momentos sexy's?
-Seguramente más centrados en complacer.
Tras estas ejemplificaciones socráticas, he de admitir que no siempre es así, que también existen los momentos de juego y que es en esos momentos cuando realmente somos felices a corto plazo, si fuesen más pronunciados y repetidos, se verían más caras felices y menos caras sicilianas. Es más, os invito a hacer una nueva introspección:
¿Cuántas son las acciones al cabo del día que su fin no es únicamente entretener?
Miles, el peso de esta balanza está sobrecargado, y creo que es una de las razones por las cuales se crea tanta tensión y tan poca plenitud en la gente.
Mi consejo -si es este el caso- es que tú, seas quien seas, escuches un poquito más a tus deseos y encuentres ese mínimo espacio en tu larga vida para cuidarte y jugar, pues al final del todo, solo te tendrás a ti mismo y en lo que te hayas convertido.
Sin más, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario